La noticia surge tras encuentro del gobernador con intendentes bonaerenses. Nace un Fondo Especial de Emergencia Sanitaria de unos 8 mil millones con posibilidades de ampliarse. Los municipios podrán solicitar la ayuda aunque deberán reembolsar los recursos o bien aceptar que se le descuenten de partidas del CUD.

Durante la semana anterior, los intendentes de la provincia de Buenos Aires en su mayoría buscaban en la capital bonaerense un auxilio provincial. En los 135 distritos, puntos más, puntos menos, las realidades son bastante parecidas salvo excepciones.  Las recaudaciones se desplomaron, el escenario económico comenzó a establecer prioridades y el cumplimiento de los servicios y compromisos salariales comenzaba a complicarse. El plano de las negociaciones fue más intenso en los últimos días, tal vez por esa incertidumbre de no saber cómo iba a seguir la vida en la Argentina y especialmente en la provincia de Buenos Aires donde según las regiones, la situación sanitaria se torna distinta. Seguramente el gobernador, tras recoger las expresiones y pareceres de los jefes comunales, consideró que debía crearse un Fondo de Emergencia Sanitaria cuyo reparto resulte equitativo, aunque ese decreto no habla de distribución de acuerdo al CUD, Coeficiente Único de Distribución. El jueves por la mañana, en el Boletín Oficial bonaerense, se conoció el nacimiento del “Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal”, en el marco de la emergencia sanitaria. Consideran los fundamentos de la decisión que la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social, hasta el 31 de diciembre de 2020, siendo ampliada la emergencia pública en materia sanitaria por el Poder Ejecutivo Nacional, a través del Decreto N° 260/2020, en razón de la pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con el nuevo Coronavirus (COVID-19) y que por su parte, mediante Ley N° 15.165 se dispuso la declaración del estado de emergencia social, económica, productiva, y energética en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, como así también la prestación de los servicios y la ejecución de los contratos a cargo del sector público provincial, centralizado, descentralizado, organismos autónomos, autárquicos, de la Constitución, aun cuando sus estatutos, cartas orgánicas o leyes especiales requieran una inclusión expresa para su aplicación; de sus términos se promovió la adhesión por parte de los municipios. Reconocen pues que “la crisis sanitaria, económica y social impacta sobre el normal funcionamiento de las administraciones provincial y municipal, que se ven en la necesidad de atender mayores demandas de gastos en un contexto de caída de la recaudación de tributos en los tres niveles de Gobierno. Entonces resulta necesario que la totalidad de los municipios que integran la provincia de Buenos Aires, lleven adelante acciones en pos de paliar y atender la emergencia mencionada y en consecuencia, resulta indispensable tomar medidas para sostener las finanzas municipales, a través de la creación de herramientas específicas que posibiliten a las comunas atender su normal funcionamiento y, a la vez, cubrir las necesidades ocasionadas por la pandemia de COVID-19.

Ocho mil millones

El decreto plantea que del objeto de dotar de mayores recursos y menguar el impacto financiero en los municipios para atender los compromisos derivados de la emergencia mencionada, deviene necesario crear un “Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal”. Que a través de dicho Fondo se asistirá a los municipios mediante ayudas financieras reembolsables sin costo de financiamiento. “La evolución de la situación epidemiológica exige que se adopten medidas rápidas, eficaces y urgentes, por lo que deviene imposible seguir los trámites ordinarios para la sanción de las leyes. Que atento a los fines por los cuales se crea el presente fondo, en aras de atender gastos prioritarios en el marco de la emergencia mencionada…”, agrega. En su parte dispositiva el decreto deja en claro que el fondo permitirá contribuir con el pago de sueldos de los empleados municipales permitiendo sostener las prestaciones básicas de los municipios en el marco de la pandemia. El Fondo creado se financia con recursos de Rentas Generales de la Provincia, Aportes del Tesoro Nacional y/o cualquier otra fuente que al efecto determine la autoridad de aplicación, por hasta la suma de pesos ocho mil millones ($ 8.000.000.000). El monto consignado precedentemente podrá ampliarse hasta la suma de pesos doce mil millones ($ 12.000.000.000), en carácter adicional, cuando las circunstancias lo ameriten, en el marco de la emergencia sanitaria. La asignación de ayudas financieras que se otorguen, en el marco del Fondo creado, serán efectuadas a solicitud del municipio y previa presentación de la información que establezca la autoridad.

Reembolsable

La ayuda financiera que surge de éste será reembolsable y se sujetará a las siguientes condiciones financieras: Plazo de devolución: la Autoridad de Aplicación establecerá el cronograma de devolución dentro del ejercicio fiscal 2020, a partir de los tres meses siguientes al de su otorgamiento. No devengará intereses ni gastos administrativos de ninguna índole. Para asegurar el cumplimiento de las obligaciones de reembolso, el municipio solicitante autorizará expresamente al Ministerio de Hacienda y Finanzas a retener de los recursos que le correspondan por el Régimen de Coparticipación de Impuestos establecido en la Ley N° 10.559 y modificatorias, los montos que resulten en función de la ayuda financiera otorgada.

Solución para hoy, problemas para mañana

Como se observa en nota aparte el Gobierno bonaerense busca diferentes herramientas financieras de salvataje a los municipios. Algunas de ellas más convenientes o beneficiosas que otras. En tal sentido hubo confusiones en los distritos respecto a los montos, procedencias y mecanismos de esas ayudas. Este nuevo fondo que en principio es de 8 mil millones, como bien lo comentamos allí, debe ser reembolsado. Es decir, se trata de un préstamo o tal vez de fondos anticipados que luego pueden ser descontados de la coparticipación. Un paliativo digamos, pero de plazo corto porque siempre se maneja dentro de 2020 en un escenario económico que tiene más incertidumbres que certezas. De allí que muchos intendentes piensen dos veces de echar mano a este “salvavidas” que podrían tener que devolver apenas se inunden.  Ahora bien, existen otras herramientas de ayuda que parecen ser más convenientes. Una de 1000 millones que serán distribuidos por el Coeficiente de Distribución (CUD) por el cual a Mercedes llegarían unos 6,4 millones de pesos. Insistimos, diferente a los 8000 millones, que ofician de “camión de bomberos o ambulancia” para rescate de municipios que tengan dificultades financieras como por ejemplo no poder pagar sueldos, “es un como un préstamo a tasa cero, tenes 90 días para empezar a devolverlo, se descuenta directamente de la coparticipación futura y te dan hasta dos masas salariales mensuales”, consignó a Protagonistas una fuente consultada de un distrito vecino. Es factible que un buen análisis haga que pocos acudan a esa posibilidad financiera, pues si bien podría llegar a ser “liquidez” de hoy sería “hambre” para mañana. Pues hay que devolverlo en este mismo ejercicio y con tres meses de gracia. Cualquier municipio que lo pida para afrontar sueldos y primera cuota del sueldo anual complementario tendría que empezar a devolverlo en octubre, una altura del año donde ni siquiera lo más optimistas consideran que habrá indicios de recuperación económica para los propios municipios bonaerenses. En resumen, lo que pueda solucionar hoy será un problema mañana. Coletazos económicos y financieros en tiempos de pandemia.

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